Alrededor de las 4 de la mañana de este domingo 31 de enero, en uno de los baños del centro penitenciario de San Antonio, fue encontrado ahorcado, el cuerpo del padre del menor Juanito Moranda Soto, quien fuera brutalmente asesinado en septiembre del año 2002.
Patricio Miranda Saez permanecía recluido luego que fuera declarado culpable de la muerte del menor; actualmente se encontraba a la espera del resultado de una nueva apelación presentada por su abogado.
Patricio Miranda, indican otros internos, en el último tiempo se encontraba bajo una fuerte depresión, de hecho había adelgazado varios kilos y se había encerrado en si mismo.
En el mismo centro penitenciario -por la misma causa-se encuentra recluida su esposa, ahora viuda, Nevenka Beltran.